Importante: el presente comentario jurisprudencial refiere a una sentencia del Tribunal Supremo de 17 de julio de 2018 sobre contratos de swap, deber de información de la entidad financiera y posible error en el consentimiento del cliente. Su interés principal es jurisprudencial e histórico, por lo que debe leerse como una referencia dentro de la evolución de la doctrina judicial sobre productos financieros complejos. Para valorar una reclamación actual por swap, permuta financiera u otro producto bancario complejo, es necesario analizar el contrato, el perfil del cliente, la información precontractual recibida, las liquidaciones practicadas, los costes de cancelación y la jurisprudencia aplicable al caso concreto.
Swap y Obligación de información
La doctrina jurisprudencial sigue insistiendo sobre el incumplimiento de la normativa referennte al Swap y obligación de información de los riesgos, tanto en relación a la posibilidad de liquidaciones periódicas negativas, como en relación a los elevados costes de cancelación.
En tal sentido, sigue insistiendo en que son necesarios conocimientos especializados en este tipo de productos financieros para que se pueda excluirse la existencia de error o considerar que éste fue inexcusable.
Sentencia del Tribunal Supremo de 17 Julio 2018
Por su interés os dejamos un extracto de la Sentencia, en particular, de su Fundamento Cuarto:
«Jurisprudencia sobre el incumplimiento de las obligaciones de información y su incidencia en el error vicio. Aplicación al caso litigioso.
- Son ya múltiples las sentencias de esta sala que conforman una jurisprudencia reiterada y constante y a cuyo contenido nos atendremos, que consideran que un incumplimiento de dicha normativa, fundamentalmente en cuanto a la información de los riesgos inherentes a los contratos de swap, tanto en lo que se refiere a la posibilidad de liquidaciones periódicas negativas en elevada cuantía, como a un también elevado coste de cancelación, puede hacer presumir el error en quien contrató con dicho déficit informativo (por todas, sentencias de Pleno 840/2013, de 20 de enero de 2014 , y 491/2015, de 15 de septiembre).[…]
- […] En este caso, no cabe entender suplido el deber de información por el contenido del propio contrato de swap, la mera lectura de las estipulaciones contractuales no es suficiente y se requiere una actividad suplementaria del banco, realizada con antelación suficiente a la firma del contrato, tendente a la explicación de la naturaleza del contrato, el modo en que se realizarán las liquidaciones, los riesgos concretos que asume el cliente, como son los que se concretaron posteriormente en las elevadas liquidaciones negativas practicadas, y la posibilidad de un alto coste de cancelación anticipada ( sentencias núm. 689/2015, de 16 de diciembre , y 31/2016, de 4 de febrero ). Tampoco basta una mera ilustración sobre lo obvio, es decir, que como se trata de un contrato aleatorio, puede haber resultados positivos o negativos, sino que la información tiene que ser más concreta y, en particular, advertir debidamente al cliente sobre los riesgos asociados a una bajada prolongada y abrupta de los tipos de interés ( sentencia, 195/2016, de 29 de marzo , con cita de las anteriores sentencias 689/2015, de 16 de diciembre , y 31/2016, de 4 de febrero ).
- También hemos afirmado en numerosas sentencias que son necesarios conocimientos especializados en este tipo de productos financieros para que pueda excluirse la existencia de error o considerar que el mismo fue inexcusable. El simple hecho de tratarse de empresas con un cierto volumen de negocios y antigüedad en el mercado no supone que sus responsables tuvieran conocimientos especializados en este tipo de productos financieros complejos y de riesgo, tratándose, como se trataba, de empresas que desarrollaban su actividad en un sector completamente ajeno al financiero y de inversión. La experiencia de ser representante de la sociedad y haber contratado productos bancarios no complejos (préstamos, créditos, líneas de descuento, etc.), no justifica por sí mismo la inexcusabilidad del error ( sentencias 60/2016, de 12 de febrero , y 10/2017, de 13 de enero ).Según dijimos en las sentencias 769/2014, de 12 de enero de 2015 , y 676/2015, de 30 de noviembre , es la empresa de servicios de inversión quien tiene la obligación -activa y no de mera disponibilidad- de facilitar la información que le impone dicha normativa legal, y no son sus clientes -que no son profesionales del mercado financiero y de inversión- quienes deben averiguar las cuestiones relevantes en materia de inversión, buscar por su cuenta asesoramiento experto y formular las correspondientes preguntas. Sin conocimientos expertos en el mercado de valores, el cliente no puede saber qué información concreta ha de requerir al profesional. Por el contrario, el cliente debe poder confiar en que la entidad de servicios de inversión que le asesora no está omitiendo información sobre ninguna cuestión relevante. Por ello, la parte obligada legalmente a informar correctamente no puede objetar que la parte que tenía derecho a recibir dicha información correcta debió tomar la iniciativa y proporcionarse la información por sus propios medios.
- Lo determinante no es tanto que aparezca formalmente cumplido el trámite de la información, sino las condiciones en que materialmente se cumple el mismo. Los deberes de información que competen a la entidad financiera, concretados en las normas antes transcritas no quedan satisfechos por una mera alusión a que como se establece como límite a la aplicación del tipo fijo un referencial variable, el resultado puede ser positivo o negativo para el cliente según la fluctuación de ese tipo referencial, que es lo más que puede deducirse de la declaración del empleado de la entidad que hablaba chino y que hizo de intérprete, a la que tanta importancia concede la Audiencia Provincial. No se trata de que Bankinter pudiera adivinar la evolución futura de los tipos de interés, sino de que ofreciera al cliente una información completa, suficiente y comprensible de las posibles consecuencias de la fluctuación al alza o a la baja de los tipos de interés y de los elevados costes de la cancelación anticipada.
- La entidad recurrida prestó al cliente un servicio de asesoramiento financiero que le obligaba al estricto cumplimiento de los deberes de información ya referidos; cuya omisión no comporta necesariamente la existencia del error vicio, pero puede incidir en la apreciación del mismo, en tanto que la información -que necesariamente ha de incluir orientaciones y advertencias sobre los riesgos asociados a los instrumentos financieros- es imprescindible para que el cliente minorista pueda prestar válidamente su consentimiento, bien entendido que lo que vicia el consentimiento por error es la falta del conocimiento del producto y de sus riesgos asociados, pero no, por sí solo, el incumplimiento del deber de información.A su vez, el deber de información que pesa sobre la entidad financiera incide directamente en la concurrencia del requisito de excusabilidad del error, pues si el cliente estaba necesitado de esa información y la entidad financiera estaba obligada a suministrársela de forma comprensible y adecuada, entonces el conocimiento equivocado sobre los concretos riesgos asociados al producto financiero complejo contratado en que consiste el error le es excusable al cliente.
- Habida cuenta que la sentencia recurrida se opone a la jurisprudencia uniforme de esta sala en materia de información y prestación del consentimiento en los contratos de permuta financiera, debe prosperar el recurso de casación, anularse la sentencia recurrida y desestimar el recurso de apelación interpuesto por Bankinter contra la sentencia de primera instancia, que se confirma.»
Autor: Casimiro Galán Garrido
Preguntas frecuentes sobre swaps y obligación de información bancaria
¿Qué es un swap de tipo de interés?
Un swap de tipo de interés, también denominado permuta financiera, es un producto financiero complejo mediante el cual las partes intercambian liquidaciones vinculadas a tipos de interés. Su funcionamiento puede generar resultados positivos o negativos para el cliente según la evolución del mercado.
¿Por qué los swaps se consideran productos financieros complejos?
Porque su valoración, sus riesgos, sus liquidaciones periódicas y sus posibles costes de cancelación pueden ser difíciles de comprender para un cliente sin conocimientos financieros especializados. Por ello, la entidad bancaria debe informar de forma clara, suficiente y comprensible antes de la contratación.
¿Qué información debe facilitar el banco antes de contratar un swap?
La entidad debe explicar la naturaleza del producto, cómo se calculan las liquidaciones, qué escenarios pueden generar pérdidas, qué riesgos asume el cliente y cuál puede ser el coste de cancelación anticipada. No basta con entregar documentación contractual genérica.
¿La simple firma del contrato acredita que el cliente fue informado?
No necesariamente. La jurisprudencia ha señalado que lo relevante no es solo el cumplimiento formal de trámites, sino las condiciones reales en que se prestó la información. Debe valorarse si el cliente comprendió efectivamente el producto y sus riesgos concretos.
¿Qué riesgos deben explicarse especialmente en un contrato swap?
Deben explicarse, entre otros, el riesgo de liquidaciones periódicas negativas, la posible bajada prolongada de los tipos de interés, la falta de liquidez del producto y los elevados costes que puede implicar una cancelación anticipada.
¿Una empresa puede alegar falta de información al contratar un swap?
Sí. El hecho de que el cliente sea una empresa, tenga volumen de negocio o haya contratado otros productos bancarios no significa automáticamente que tenga conocimientos especializados sobre swaps o derivados financieros complejos.
¿Qué es el error vicio en la contratación de un swap?
El error vicio puede producirse cuando el cliente presta su consentimiento sin conocer adecuadamente la naturaleza del producto y los riesgos asociados. La falta de información suficiente por parte del banco puede ser relevante para valorar si ese error fue excusable.
¿El incumplimiento del deber de información implica siempre la nulidad del swap?
No de forma automática. Debe analizarse cada caso concreto, la información realmente facilitada, el perfil del cliente, la documentación firmada, las explicaciones previas y la relación entre el déficit informativo y el consentimiento prestado.
¿El cliente está obligado a buscar por su cuenta información experta?
La jurisprudencia ha señalado que la obligación de informar corresponde activamente a la entidad financiera. El cliente no profesional debe poder confiar en que el banco no omite información relevante sobre el producto y sus riesgos.
¿Cómo puede ayudar IN DIEM Abogados en reclamaciones sobre swaps?
IN DIEM Abogados puede analizar el contrato, la documentación precontractual, las liquidaciones, el perfil del cliente, la información facilitada por la entidad y la viabilidad de una reclamación judicial o extrajudicial frente al banco.
¿Sabías que Abogados IN DIEM dispone de servicio online y servicio urgente?
Ofrecemos a nuestros clientes la posibilidad de ser asistido por videollamada o videoconferencia, así como también de forma telefónica, conforme a la preferencia de nuestros clientes, de forma que la asistencia es lo más personal, con absoluta inmediatez, y sin necesidad de desplazamientos. Tal servicio se complementa con comunicación vía mail, lo que facilita el análisis y entrega de documentación.
Asimismo, para empresas y particulares, IN DIEM Abogados dispone de servicios urgentes y atención 24 horas en aquellas materias que requieren una respuesta rápida.
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